Compromiso Ético del Liceo
Horizonte Ético
En nuestro liceo concebimos la educación como una tarea profundamente humana: formar personas íntegras, críticas y solidarias, que vivan la verdad y la justicia en su actuar cotidiano, que respeten la diversidad y que contribuyan al bien común. Este horizonte ético se inspira en nuestra misión institucional y en los valores del humanismo que orientan la formación integral de cada estudiante.
Nos comprometemos a resguardar la dignidad de todas las personas, promover el diálogo como herramienta esencial de convivencia y aprendizaje, y desarrollar prácticas que valoren la pluralidad de ideas, la participación responsable y la construcción de acuerdos. Aspiramos a una vida escolar donde el respeto, la tolerancia y la solidaridad sean normas de relación y no solo declaraciones.
Este compromiso se concreta en los siguientes principios de acción:
- Integridad y honestidad académica y personal, como base del trabajo formativo y de la confianza institucional.
- Respeto y buen trato en todas las interacciones, reconociendo la igualdad de derechos y deberes, y rechazando toda forma de violencia o discriminación.
- Inclusión y atención a la diversidad, adecuando procesos y apoyos para que cada estudiante aprenda según sus características y necesidades.
- Diálogo, pensamiento crítico y participación, favoreciendo la expresión responsable de ideas y la deliberación fundada.
- Responsabilidad cívica y socioambiental, con cuidado del entorno, ejercicio de ciudadanía y contribución al bien común.
- Solidaridad y trabajo colaborativo, fortaleciendo una cultura de apoyo mutuo y de mejora continua en todos los estamentos.
- Desarrollo socioemocional, promoviendo la autoestima, la resiliencia y la convivencia positiva como condiciones para aprender y vivir con sentido.
- Iniciativa y espíritu emprendedor, entendidos como servicio y aporte responsable a la sociedad.
Así, la excelencia que perseguimos no se limita únicamente a resultados; sino que además se expresa en la coherencia ética de nuestras decisiones, en la calidad humana de nuestros vínculos y en la responsabilidad con que enfrentamos los desafíos educativos y sociales.